Transgenicos

Así está el desarrollo de los cultivos transgénicos en Colombia

Los claveles azules que exporta Colombia se originaron en un laboratorio en el que los científicos insertaron en sus semillas un gen de la petunia, que permitió que florecieran pétalos de color azul, coloración que no es natural en esas especie.

Estos claveles fueron los primeros cultivos de flores genéticamente modificados, aprobados en el país en el 2000; a finales de 2009, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) permitió la siembra de rosas azules y autorizó la siembra experimental de crisantemos de ese mismo color.

A pesar de que en los últimos años la producción de claveles azules no ha pasado de las cuatro hectáreas, el área sembrada con otros productos transgénicos se ha multiplicado en 1.800 por ciento y continúa en ascenso. Se trata del algodón, cuya producción se aprobó en el 2003 y de maíz, que empezó a sembrarse en 2007.

Según Ana Luisa Díaz, de la dirección técnica de semillas del ICA, la cifra de hectáreas sembradas de transgénicos en Colombia ascendió a casi 36.000 en 2009, entre cultivos de algodón y maíz, en diez departamentos. Actualmente estos cultivos se encuentran en Córdoba, Antioquia, Valle del Cauca, Huila, Tolima, Meta, Cesar, Sucre, Santander y Cundinamarca. A estos productos se sumó, en julio de este año, la aprobación de la soya resistente al glifosato.

Colombia: Zonas de Reserva Campesina. Semilla de la lucha campesina hacia la reforma agraria

"Después de más de 50 años de incansable lucha por la permanencia en el territorio y el logro de una vida digna, como campesinos reafirmamos nuestro compromiso por la conquista de una reforma agraria integral que resuelva los problemas estructurales que afectan al campo colombiano."

Los delegados de las ZRC constituidas y en proceso de construcción en el territorio colombiano, con la participación de diferentes personalidades, instituciones gubernamentales y no gubernamentales y el acompañamiento de organizaciones sociales, del nivel regional, nacional e internacional, después de tres días de intenso debate, damos a conocer la siguiente proclama:

Después de más de 50 años de incansable lucha por la permanencia en el territorio y el logro de una vida digna, como campesinos reafirmamos nuestro compromiso por la conquista de una reforma agraria integral que resuelva los problemas estructurales que afectan al campo colombiano. Uno de los escenarios desde los cuales hoy podemos mantener en alto las banderas de nuestra inclaudicable lucha por la tierra, lo constituyen las Zonas de Reserva Campesina, figura que rescatamos de la legislación colombiana con el propósito de recuperar su origen campesino a partir de la construcción de procesos organizativos en resistencia a la economía de mercado impuesta por el modelo capitalista.

Maíz transgénico no afectaría a variedades nativas, aseguran

La incorporación del maíz Bt, variedad genéticamente modificada resistente a la oruga “barrenador de tallo”, no afectaría a las variedades nativas y criollas, según el director de Investigación Agrícola, Marcos Villalba. El profesional señaló que si se admite la incorporación debe ser dentro de la normativa existente en cuanto a la distancia de siembra entre una variedad y otra, además de una zonificación de la producción.

Según Villalba, no existe ningún tipo de peligro de contaminación con una eventual incorporación de la variedad transgénica porque sería igual a la incorporación de cualquier otra variedad híbrida. Señaló que actualmente en nuestro país se cultivan 700 mil hectáreas híbridas mientras que 100 mil hectáreas son las criollas y nativas. El técnico indicó que en nuestro país existe normativa en cuanto a la distancia de cultivo entre una variedad de semillas y otra, legislación que junto con una política de zonificación de siembra contribuiría a evitar cualquier tipo de peligro de contaminación de las variedades criollas.
La denominación Bt deriva de Bacillus thuringiensis, una bacteria que normalmente habita el suelo y cuyas esporas contienen proteínas tóxicas para ciertos insectos lepidópteros, los que constituyen la principal plaga de los cultivos de maíz.

“Se tiene que probar la eficacia de esa biotecnología en el país”, dijo el técnico.

El agro negocio es contradictorio con la agricultura campesina

En los últimos 40 años se ha avanzado mucho en tecnologías agropecuarias, sin embargo el hambre crece. En la actualidad se producen suficientes alimentos para alimentar a toda la población mundial. El problema no es de producción de alimentos, sino de cómo se producen, quien los produce, como se distribuyen y como se tiene acceso a los mismos. El agro negocio y las corporaciones multinacionales han obtenido una alta concentración en todos los niveles de las cadenas agroalimentarias. Concomitantemente esto ha sido un factor decisivo en el aumento de los precios de los alimentos que los a puesto fuera del alcance de muchos sectores.

Muchos países han perdido la capacidad de autoabastecerse de alimentos y pasaron a depender del comercio internacional y de la asistencia.

 

El modelo de agricultura industrial ha aumentado el hambre de los pueblos, daña severamente el ambiente e incide gravemente en el aumento del calentamiento global. El único objetivo del agro negocio es el lucro y la ganancia.

 

La agricultura campesina en cambio abastece de alimentos a los pueblos, genera empleos genuinos, cuenta con una experiencia milenaria en la relación con la naturaleza, y por eso tiene la capacidad de mitigar los efectos sobre el cambio climático. La agricultura campesina enfría el planeta.

 

El agro negocio intenta desplazar a la agricultura familiar y campesina, con todo tipo de prácticas ilegales y violentas que a veces cuentan con la complicidad de funcionarios corruptos. Miles de familias campesinas están siendo expulsadas del campo por la acción del agro negocio- Miles de hectáreas de bosques nativos han sido deforestadas por acción del agro negocio.

 

Chiapas: Maíz criollo en red

La milpa es la base material, cultural y agroecológica que permite la reproducción social campesina, la soberanía alimentaria y la construcción de alternativas locales a la crisis climática. Así se resume el planteamiento político de los productores de maíz para autoconsumo de Chiapas y muchas otras regiones de Mesoamérica. Sembrar la triada mesoamericana en un mismo terreno, maíz-frijol-calabaza, se hace a contracorriente de los agroquímicos, fertilizantes y semillas híbridas de la revolución verde, paradigma tecnológico neoliberal que los centros de investigación agrícola y las instituciones de desarrollo rural repiten cual dogma de fe desde hace 40 años. La práctica milpera sigue siendo la acción más importante de miles de familias de escasos recursos que, al seleccionar las semillas de maíz según su tamaño, color, raza o dureza, reafirman su arraigo a la tierra y dan vigencia a los conocimientos heredados por padres y abuelos. La producción de milpa es diversa y no aplican fórmulas de trabajo; por ejemplo, en una misma comunidad como Emiliano Zapata, Yajalón, en los límites de Los Altos con la Selva Tzeltal-Chol, hay dos sistemas milpa: en la parte alta se siembra maíz con frijol y en la baja sólo frijol. Esto es por los tipos de suelos, por lo que podemos afirmar que la milpa es una serie de agroecosistemas creados por el ser humano tras siglos de adaptación.

GAKs y La Garbancita Ecológica. Trece años de consumo responsable agroecológico

La producción agroecológica campesina y el consumo agroecológico autogestionado no son posibles la una sin el otro. No es posible detener la destrucción del campesinado y de la naturaleza sin construir una nueva relación entre el campo y la ciudad, que cuestione un modelo modernizador que entrega el mando al beneficio privado y a la tecnología. Nuestro objetivo como consumidor@s organizad@s es garantizar la seguridad alimentaria de tod@s a través de una alimentación ecológica con precios populares, pero también justos para l@s agricultor@s y mediante circuitos cortos de comercialización. Estamos muy lejos de ello. La mayoría de la población padece una alimentación mercantilizada, industrializada y globalizada, causante de millones de muertes anuales por escasez o por abundancia y toxicidad de los alimentos. La impotencia, cuando no complicidad de los poderes públicos y la implantación de deseos irracionales en los consumidores por la publicidad, presentan lo que es una emergencia alimentaria como algo natural e inevitable. Difundimos cultura alimentaria para generar hábitos de alimentación saludables. Al abordar esta tarea nos encontramos con diversos obstáculos. El primero es nuestra propia ignorancia nutricional. El segundo, la intoxicación publicitaria que provoca en la población, en particular, en nuestros niñ@s, el deseo de consumir alimentos indeseables. El tercero, la necesidad de abandonar la cultura de la queja para tomar en nuestras propias manos (adultos, educadores, niños y niñas) la defensa de nuestra seguridad alimentaria.

Distribuir contenido

Distribuir

Distribuir contenido